Relación naturaleza-esclavo, naturaleza-amo en la Dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. Vínculos y diferencias con el concepto de naturaleza en Aristóteles, Hobbes, Locke, Rousseau.

En la «Fenomenología del Espíritu», que es la obra maestra de Hegel, publicada en 1807, hay un fragmento célebre, que es uno de los más altos momentos de la Filosofía, en el cual, Hegel desarrolla lo que se conoce como «La dialéctica del amo y el esclavo». La dialéctica del amo y el esclavo, plantea el origen de la Historia, entendiendo este origen como el origen de las relaciones humanas. Para Hegel la Historia comienza cuando se enfrentan dos deseos, dos consciencias deseantes. Hay que realizar una primera diferenciación entre el deseo humano y el deseo animal. El deseo humano, desea deseos; es decir, el deseo de un hombre, desea el deseo del otro; Es decir, desea que el otro lo reconozca, que lo reconozca como su superior, que se le someta. El animal, desea cosas naturales. El hombre, no desea cosas naturales según la concepción de Hegel. La consciencia, es deseo; con lo cual, Hegel está sacando a la consciencia de esa inmanencia en que el pensamiento idealista subjetivo la tenía; es decir, la consciencia, como una interioridad. Acá la consciencia, al ser consciencia deseante, se expulsa, está arrojada hacia afuera. Lo que se desea es el deseo del otro, por el contrario el animal desea cosas, desea la materia, la naturalidad, lo natural. Hegel parte entonces de la noción de deseo. El deseo presupone una carencia, un vacío a ser llenado, y un impulso hacia un otro donde el primero logrará satisfacción en la identidad consigo mismo y el segundo al mismo tiempo es tortura, es acción que satisface al deseo y lo hace por negación, transforma el objeto deseado, crea una realidad subjetiva, un yo cosificado. En la dialéctica se presentan dos conciencias deseantes. Se establece entonces un enfrentamiento entre ellas. El deseo de cada uno es que el otro, se le someta, que lo reconozca como superior. La situación se resuelve porque en un determinado momento, los dos saben, las dos consciencias deseantes saben que están emprendiendo una lucha a muerte y en determinado momento esa situación se va a resolver porque una de las dos consciencias, tiene miedo. Aparece el temor a morir, ya que la lucha necesariamente terminara con la muerte de uno de los dos. Entonces, el que tiene miedo a morir, antepone el temor a la muerte a su deseo, siendo entonces más fuerte su temor a morir que su deseo de ser reconocido por el otro. En cambio, aquél, que en el cual, el deseo es más fuerte que su temor a morir, es el que somete al otro. Tenemos una figura que domina, porque en esa figura, su deseo de ser reconocido es más potente que su miedo a morir y esa figura es la que termina erigida en la triunfadora del enfrentamiento constituyéndose así la figura del amo. La otra figura, aquella que tiene miedo a morir, y en consecuencia no le importa, deja de lado el deseo de ser reconocido, es el esclavo. Quedan así entonces, constituidas las dos figuras: del amo y del esclavo, en las cuales Hegel encuentra, el Inicio de la Historia humana. El amo queda en total insatisfacción, porque aquél que lo está reconociendo, ya no es un sujeto autónomo, ya no es otro autónomo sino que es un esclavo. El amo no encuentra reconocimiento alguno, ya que quien lo reconoce es un esclavo, por alguien que tuvo miedo a morir, es reconocido por alguien que prefirió dejar de lado su deseo, aquello que lo volvía humano, por el miedo a morir y en consecuencia, no lo está reconociendo un ser humano; lo está reconociendo un mero esclavo; no tiene reconocimiento alguno; esa lucha que emprendió por el reconocimiento, lo ha llevado a no ser reconocido sino apenas por un esclavo. El amo queda paralizado en ésta derrota. Lo pone al esclavo a trabajar y el esclavo, se pone a trabajar.

El esclavo, trabaja para el amo. El amo queda reducido a un estado de pasividad, al ocio y al goce. El amo recibe lo que el esclavo le da y se transforma en un ser ocioso. El esclavo, por el contrario, trabaja para el amo, y al trabajar para el amo, tiene que trabajar la materia y al trabajar la materia, el esclavo comienza a construir la cultura porque la cultura es el trabajo que el hombre ejerce sobre la naturaleza, sobre la materia. El hombre transforma la naturaleza, transforma la materia y de eso surge la cultura. Entonces, la historia humana pasa por el lado del esclavo. Es el esclavo, el que con su trabajo para el amo, descubre que, él tiene una relación con la materialidad que es creativa; Es tan creativa, que le permite, sentirse más humano que el amo. Mientras el amo ejerce esa actitud pasiva el esclavo ha descubierto que ese trabajo con la materia  ya descubre su libertad. El esclavo Hegeliano, entonces al transformar la materia, va dando origen a la cultura humana. Entonces el trabajo del esclavo resulta ser un trabajo formativo. La cultura, es el desarrollo del esclavo trabajador y existe una cultura porque el esclavo trabajador, la consuma. El amo así queda sumido en la pasividad y el esclavo a la actividad. Con lo cual, el que ha terminado siendo humano, es el esclavo que trabaja la materia, y el que ha terminado siendo una cosa, una materialidad, una naturalidad, un animal, en última instancia, que tiene solo relación con lo que come, es el amo.

La dialéctica de Hegel se compone de tres momentos. El primer momento es el de la afirmación. Segundo momento es el de la negación. Y el tercero es el de la negación de la negación. O sea, tenemos una afirmación, luego una negación de esa primera afirmación y luego hay una negación de la negación donde se llega a un tercer momento en el cual se concilian los contrarios; Los antagónicos están conciliados en una síntesis que los contiene, en tanto antagónicos, pero es una síntesis superadora de las contradicciones anteriores; la Historia para Hegel va a funcionar así. Es el desarrollo de formas que van surgiendo, que se van negando y una nueva negación niega a la anterior y establece una síntesis superior, que es un nuevo momento, que a su vez se va a negar y va a dar origen a otro desarrollo y a otro y así de totalización en totalización se desarrolla la Dialéctica Histórica.

En la dialéctica del amo y el esclavo, esa dialéctica funciona así. En el primer momento, hay dos consciencias enfrentadas, esto es el origen de la historia humana; en tanto origen, éste origen, va a decir Hegel, es abstracto, todavía no hay contenido aquí, porque no ha sucedido nada; en realidad tenemos dos consciencias que están enfrentadas y todavía no ocurrió nada más que éste enfrentamiento, o sea que, es un primer momento de la dialéctica que tiene que desarrollarse. El segundo momento de la dialéctica es el de la Negación; es decir, cuando una de las consciencias logra que la otra se le someta; es decir, una de las consciencias niega a la otra y la otra se le somete. El tercer momento de la dialéctica es la Negación de la Negación, porque la consciencia que había sido negada, niega a la negadora.

Una interpretación final del funcionamiento de la dialéctica en la dialéctica del Amo y el Esclavo sería la siguiente: Primer momento de la dialéctica: hay dos consciencias enfrentadas. Primera negación de la dialéctica: una consciencia niega a la otra y esa consciencia se somete; ahí tenemos un amo y un esclavo. La negación de la negación: es la que el esclavo ejerce sobre el amo, porque en verdad el esclavo niega al amo al superarlo creando la cultura. Allí surge un tercer momento, que es la historia humana, la cultura humana, eso que el esclavo hace, y en esa cultura humana está integrada toda la dialéctica: el amo, el esclavo, el esclavo trabajador, el amo ocioso forman parte de una nueva figura histórica.

En Hegel la razón idealista llega más profundamente, más hondamente, más extensamente que nunca, y ahí es la razón la que conoce toda la realidad porque la realidad es una expresión de la razón; el juego entre razón y realidad es un juego especular; la realidad es razón y la razón es realidad; este es el idealismo absoluto de Hegel, que Hegel dice que justamente concluye en él, en un saber total, que es su filosofía.

Para Aristóteles el hombre es desigual por naturaleza.  El concepto de igualdad por naturaleza surge con el cristianismo. Por naturaleza se define lo que es así y no puede ser de otra manera. La naturaleza determina necesariamente. El hombre nace amo o esclavo por naturaleza. En Aristóteles la relación amo  y esclavo se define de la siguiente manera: Las esencias se determinan naturalmente, son necesarias, no se pueden cambiar. El esclavo nace esclavo por una construcción natural. Sin esta construcción no hay polis, si no hay alguien que trabaje, los ciudadanos no podrían hacer política. La racionalidad como determinante del autoritarismo.

El hombre es una animal sociable, el que vive solo es una bestia o un dios. Necesita de los demás para subsistir, se une en familia, luego en comunidad pequeña y finalmente en comunidad grande. El sistema de Aristóteles es teleológico, fines, causa final. El fin de la familia es satisfacer las necesidades vascas del hombre y de la familia misma.

La familia está compuesta por:

Marido Esposa

Padre    Hijos

Amo      Esclavo

Dueño  Bueyes

Los roles de la primer columna corresponde al hombre. Varias familias se reúnen y forman una comunidad pequeña que también busca satisfacer sus necesidades básicas. La comunidad grande solo se diferenciará de una pequeña en función a la cantidad de habitantes. La diferencia es meramente cuantitativa. Mientras el fin de la comunidad sea satisfacer las necesidades básicas de la misma no es posible que se constituya en polis. Cuando el fin de la comunidad pasa a ser el bien común recién allí se constituye en una polis, siendo entonces la diferencia cualitativa. Sin embargo la familia y la comunidad son condición para llegar a constituir la polis. Nacer amo o esclavo es determinado por la naturaleza. En Aristóteles hay una naturalización de los conceptos y esos conceptos son sociales. En La Metafísica Aristóteles define al hombre como un animal racional, que es lo específico, mientras que en la política lo define como un animal político. En este caso lo propio del hombre es lo político, es hacer política, no es solo ocuparse de las necesidades básicas sino ocuparse del bien común. El hombre se convierte de animal a hombre cuando hace política, es decir se ocupa del bien común. La polis es anterior al hombre en sentido ontológico. Fuera de la polis no hay hombre. El acto puro es anterior a la realidad.  El hombre se hace hombre en la polis, por lo tanto la polis es anterior al hombre. Para alcanzar el bien común es necesario que las necesidades básicas estén satisfechas.

Hobbes vive en periodos de guerra civil. Su obra fundamental es El Leviatán que se divide en dos partes ¿Qué es el hombre? y la segunda ¿Qué es el estado? Hobbes forma parte de los llamados contractualitas que buscan construir un estado a partir de  la naturaleza del hombre. Hobbes es anti aristotélico. El hombre es naturalmente un ser de deseos ilimitados. Siempre quiere más. En un estado de naturaleza no hay leyes que nos cuarten, donde todos queremos todo y donde todos somos iguales por naturaleza, que es un concepto adoptado desde el cristianismo. Todos por igual tenemos deseos ilimitados, podemos tomar de la naturaleza lo que deseamos para nuestra satisfacción. Aquí no hay racionalidad, prima el deseo y es ilimitado. Todos por igual tenemos una ley natural que nos manda preservar nuestra propia vida. Nos obliga a perseverar en el ser. Esta presente el miedo a la muerte, clave en el sistema hegeliano y aquí en Hobbes también. Estas dos condiciones posibilitan la formación del estado. Así la vida no sería posible, seria la guerra de todos contra todos. Dice Hobbes que en estado de naturaleza el hombre es el lobo para el hombre (Homo Homini Lupus). Por lo tanto se debe pactar a través de un contrato para salir de esa guerra de todos contra todos. Se cede a cambio de algo. Necesitamos seguridad, que alguien garantice la vida y que el resto ceda ese deseo ilimitado. Cedo lo que me define, por miedo cedo quien soy dice Hobbes. La construcción del miedo hace posible el contrato. En teoría en Hobbes se  beneficia a los más débiles, a los que solo les queda la vida. Los poderosos solo aceptaran el pacto por la fuerza.  La sumatoria de deseos ilimitados da como resultado al Leviatán, es decir a El Estado. El Leviatán es un monstruo marino y es una metáfora bíblica. El estado hobbeseano tendrá un solo soberano (a lo sumo tres) quien es el único que no se desprende de su deseo ilimitado. El resto queda sujeto al pacto siendo todos iguales. El estado garantiza que a nadie le falte nada. Debe repartir en cantidades iguales a todos. Si nadie se queja de la porción recibida el reparto ha sido justo. La garantía de la igualdad es que nadie se queje de ese reparto. Si el soberano es más de uno, los soberanos están en estado de naturaleza y podrían caer en la guerra de todos contra todos dentro del poder. El soberano no hace nada ilegal porque el soberano es la ley, cualquier cosa que haga es justa. El peor de los tiranos es peor que volver al estado de naturaleza. El soberano gobierna en nombre del pueblo, quien lo elige. El pueblo delega su poder al soberano y ese poder es ilimitado.

La teoría de Locke se basa en la propiedad privada. Todos somos iguales por naturaleza porque Dios nos dio la vida. Según Locke el estado de Naturaleza tiene una ley de la Naturaleza que lo gobierna y esa ley es la razón que enseña que nadie debería dañar a otra persona en su vida, salud, libertad o posesiones y que las transgresiones a esto deberían ser castigadas. Una definición clara se puede encontrar cuando Locke dice: «Hombres viviendo de acuerdo a la razón, sin un superior en común sobre la Tierra para juzgar entre ellos, es, apropiadamente, el estado de naturaleza». Dice Locke que la vida no nos pertenece ya que es propiedad de Dios, quien hizo el mundo para nuestro provecho. No hay guerra de todos contra todos porque Dios ha puesto cierta racionalidad en nosotros. Tomamos de la naturaleza, la cual es prodiga, lo que deseamos para nosotros y nuestra familia y además sobra para los demás. Cuando se le agrega trabajo a la naturaleza ese bien  pasa a ser propiedad de quien ha realizado esa agregación. Para Locke la moneda es natural y en estado de naturaleza hay valor de intercambio. No se pueden acaparar frutillas por ejemplo pero si moneda. En la ley natural para Locke la vida y la moneda están unidas.  Matar y robar están al mismo nivel. Si alguien atacara nuestra vida o nuestra propiedad indirectamente está atacando a Dios. Es así entonces que es mi obligación defenderme, no es tan solo mi derecho. La vida es inalienable. El que mata o roba se autoexcluye de la racionalidad. El que mata tiene que morir. Lo que se ofende es la ley divina, el ofendido debe hacer justicia por mano propia.  Hay que establecer un rango de castigo. Un círculo vicioso de castigo lleva a la guerra de todos contra todos.  No hay juez natural, se debe establecer un pacto, un pacto entre propietarios. Todos somos propietarios. La propiedad mínima que tenemos todos es la capacidad e trabajo. El pacto consiste en una legalización de una apropiación originaria en estado de naturaleza. El pacto nos da el título de propiedad. El pacto debe dar un juez natural que determina sanción en función al delito cometido. Al haber racionalidad se puede cambiar al juez. El pacto es reversible y garantiza que el estado legaliza la propiedad. El esquema de Locke en realidad no ha sufrido variaciones con el tiempo y ha permanecido a lo largo del mismo. Libertad – Vida – Propiedad -à Liberalismo. Cada propiedad es una extensión de quien la posea, a más propiedades poseídas se tiene más ser en el mundo.  Así bajo este esquema de Locke los puritanos ingleses que formaban parte de las colonias de Norteamérica justificaron que América les pertenecía, ya que ellos trabajan la tierra y desalojaron así a los pueblos originarios.

Para Rousseau el inicio es que todos somos iguales por naturaleza como en Hobbes y en Locke, es decir todo lo contrario a Aristóteles.  Rousseau luego plantea dos tipos de desigualdad:

  • Natural o física. (Todos somos distintos)
  • Social (unos son ricos y otros son pobres, la diferencia es moral y política)

¿Por qué alguien tiene que obedecer a otros por esta cuestión?

  • Una causa es la naturaleza misma
  • Algunos han querido derivar la desigualdad social de la desigualdad natural o física.

Se remonta al estado de naturaleza. Critica a Hobbes porque traslada a la naturaleza elementos extraídos de la sociedad. Rousseau no tiene necesidad de justificación alguna, parte de una mera hipótesis. El hombre es tal cual ahora pero trasladado al estado de naturaleza, siendo el progreso equivalente a la depravación. El hombre en naturaleza vivía solo, contrariamente a los que sostenía Aristóteles.  Solo en la naturaleza, solo tiene su cuerpo para defenderse. El hombre que razona es una animal depravado. Observando aprende y puede imitar. Los impedimentos a la sobrevivencia son la vejez y la enfermedad. Otro impedimento es que la infancia del humano es muy larga. La naturaleza convierte al humano en más fuerte. Si peleáramos físicamente con un hombre criado en la naturaleza ganaríamos nosotros porque contamos con los elementos provistos por la sociedad. Sin nada el hombre natural ganaría pues es más fuerte. El hombre social es afeminado, es débil. La naturaleza nos fortifica o nos mata, así nos quita el padecimiento de la vejez o la enfermedad. La causa de nuestros males es la sociedad. Pensar es contra natura y el hombre que piensa es un depravado. La libertad y la racionalidad no nos llevan a buen puerto. La facultad de perfeccionarse es la clave de la desigualdad de los hombres. La propiedad privada de Locke crea desigualdad según Rousseau, la causa es el ansia de siempre querer más.

Ansia de perfectibilidad = Deseo hobbeseano.

Surgen emociones y competencias. En sociedad aparece la guerra de todos contra todos y retorna el pacto.

Hobbes à Estado de naturalezaàPactoàEstado.

Rousseau à Sociedad à Contrato

El estado de naturaleza es anterior a Hobbes y Locke.

Según Rousseau en el estado de naturaleza éramos felices, porque no pensábamos, no había lenguaje.  Ya hay una sociedad que produce desigualdad, hay entonces que firmar un contrato que garantice la paz, yo soy en tanto pertenezco a la totalidad.  Si no estoy en el todo, allí está el problema. El límite del estado es la voluntad general y las libertades privadas. En el ámbito privado estoy en estado de naturaleza, estoy solo. En sociedad no hay felicidad. El estado solo se puede inmiscuir hasta un determinado lugar.

  Hobbes Locke Rousseau
Estado de Naturaleza Igualdad originaria Existe la ley natural en ausencia de todo Estado y legislación La naturaleza provee al ser humano de dos sentimientos. El amor propio y la piedad. Uno compensa al otro, preservando la vida de cada ser y de la especie.
Búsqueda del propio interés Puede ser descubierta por la razón. Son libres y capaces de progresar
No hay leyes ni moral Todos son iguales y poseen estos derechos: vida, libertad y propiedad No hay leyes ni moral
No hay propiedad –  Guerra de todos contra todos Viven en un estado de equilibrio y sin necesidades que no puedan ser satisfechas naturalmente por todos.
¿Qué provoca la salida del estado de naturaleza? La inseguridad en que se vive en tal estado. Se acuerda constituir una sociedad organizada con el objetivo de preservar mejor sus derechos y libertades. Catástrofes naturales que rompen el equilibrio en que se vivía originariamente y generan necesidades, surgiendo así la desigualdad, la guerra, la violencia y la esclavitud.

 

El deseo de una vida próspera, tranquila y segura.
La convicción racional de que en

el estado de naturaleza no se

cumple la ley natural que muestra no se haga aquello que es destructivo para la vida

Pacto y tipo de gobierno legitimo Se produce un pacto entre iguales por el que todos renuncian a su libertad y se someten a un poder absoluto capaz de obligar a todos a cumplir el pacto suscrito.

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Libremente todos consienten en renunciar a su poder legislativo y ejecutivo en favor de la sociedad. El objetivo del Contrato Social es hacer compatibles la libertad originaria con el progreso alcanzado en el curso de la Historia (que conlleva la pérdida de la libertad y la igualdad originarias).
No renuncia a su libertad aunque queda restringida En el Contrato Social el hombre pacta de igual a igual con todos los demás para constituir una sociedad que garantice a todos la libertad y la igualdad perdidas.
Con el pacto se genera la sociedad civil y el Estado. No renuncia a su libertad, que es inalienable, pero la cede a la sociedad y recibe a cambio la fuerza de la ley y del derecho, expresión de la voluntad general.
Este poder absoluto es denominado por Hobbes Leviatán. El poder es soberano y los demás son súbditos El pueblo, constituido en asamblea, elige un gobierno al que confía la tarea de velar por los derechos de todos. Por el Contrato el hombre accede a la libertad civil, y en consecuencia, se convierte en ciudadano.
Todos se comprometen a respetar los acuerdos alcanzados por mayoría. El hecho de que todos sean responsables de la libertad de todos, como “firmantes” del Contrato,  es lo que otorga legitimidad a una colectividad política
Si el gobierno deja de cumplir la misión que se le ha otorgado mediante el pacto, el pueblo tiene derecho a sublevarse.
El pacto genera,

simultáneamente, la sociedad civil

y el poder capaz de mantener el

pacto que la ha generado

Debe existir la división de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial

Hobbes mantenía como base fundamental que el hombre en su estado de naturaleza era un ser anónimo, pues el hombre se le conoce como tal cuando vive en una sociedad y este ser aún no ha logrado establecer este constructo humano que es la sociedad. Por lo tanto se evalúan distintos aspectos de este ser: Cada hombre se creía superior al resto y no respetaba la posible superioridad de otro hombre, pues difícilmente llega a creer que hay muchos tan sabios como el mismo ya que cada uno ve su propio talento a la mano, y el de los demás hombres a distancia Al no haber sociedad tampoco existía la propiedad privada puesto que cada hombre era dueño de algo mientras no llegara otro a arrebatárselo. La constante lucha por el poder o la propiedad de ciertos bienes se producía de diversas formas, pues el fuerte no era siempre el vencedor, pues perfectamente podía ganar un hombre que aunque sea inferior de porte puede ser más astuto e inteligente, o también podría establecerse la unión de distintos hombres para atacar a un tercero y quedarse con su propiedad. Por esto existía un constante clima de guerra, de constante peligro y situación de alerta en el constante cuidado de la propia vida. Según Hobbes en este estado de naturaleza encontraríamos tres causas principales de discordia:

Competencia: impulsa a los hombres a atacarse para lograr un beneficio.

Desconfianza: para lograr seguridad, pues en un constante estado de guerra nadie puede acreditarme que la persona que está junto a mies confiable o no, tal vez es solo un hombre inteligente quien siguiendo su estrategia intenta arrebatarme mis objetos, mi propiedad, mi familia, etc.

Gloria: para lograrla se recurre a la violencia innecesaria por motivos insignificantes.

En esta guerra de todos contra todos nada puede ser injusto, las nociones de derecho e ilegalidad, justicia e injusticia están fuera de lugar. Al no existir un poder común, es decir una idea a la que todos le deban el mismo respeto, credibilidad y confianza no existe la ley, y donde no hay ley tampoco hay justicia y por lo tanto en menor grado un concepto de injusticia. En ello también entendemos la inexistencia del concepto de propiedad privada pues al no existir la concepción de lo mío y lo tuyo solo pertenece a cada uno lo que puede tomar y solo en tanto pueda conservarlo. Un concepto que debemos explicitar es la metáfora del “ponerle nombre a las cosas”, al no existir un poder superior en este estado de naturaleza no está impuesto el nombre que deben tener las cosas o las manifestaciones, gestos, etc. Lo que provoca un caos total en las relaciones interpersonales pues un hombre que le dice hola a otro hombre puede ser mal entendido por el segundo y entender que su palabra es una amenaza en vez de un acto de buena voluntad y porque no al sentirse amenazado aniquilar a otra persona. Esta idea se entiende por el concepto de que cada uno al no tener un patrón pueda hacer sus propias representaciones, pues esto conlleva el hacer una abstracción de un concepto de la realidad y convertirlo en una palabra u objeto almacenándolo como idea en mi mente.

La libertad tiene que ver con este concepto pues el punto no es que cada uno le pondría un nombre distinto a un objeto sino que llamara distinto a distintas actitudes. Si no hay acuerdo sobre las cosas tampoco hay una idea de consenso de propiedad, de bien o de mal, de injusticia y justicia, etc. El único derecho que se manifiesta en este estado de naturaleza es el derecho de naturaleza que no es mas que la libertad que cada hombre tiene de usar su propio poder como quiera, para la conservación de su propia naturaleza y por consiguiente para hacer todo aquello que mi propio juicio y razón considere como los medios más aptos para lograr ese fin. Hobbes presupone que existe una ley de naturaleza la cual al ser ley obliga, esta norma general postula que se le prohíbe a un hombre hacer cosas que destruyan su vida o no hacer nada para conservarla. Bajo este concepto comprenderíamos que acabaría el concepto de que “el hombre es el lobo del hombre”, es decir que quien mata, extermina al hombre es su propia raza, pues bajo esta ley yo debo obligatoriamente comenzar a preocuparme por mi auto conservación.  La “Ley Fundamental de Naturaleza” es la cual expresa que cada hombre debe esforzarse por la paz y si no la logra debe ideárselas para obtenerla, pues es una obligación del hombre “buscar la paz y seguirla”. Para abandonar este estado natural de constante guerra y temor Hobbes propone la firma de un “contrato”, este paso es lo que me permitirá pasar de un estado de guerra a uno de paz y tranquilidad. A través de este contrato pierdo mi libertad, pero gano seguridad y como mi obligación es cumplir la Ley de Naturaleza, es decir, la auto conservación debo optar por un medio de paz, debo dar este paso y caminar por el camino de la sociedad. Esta paz la conseguiré a través del contrato, este contrato o haré con un hombre, uno solo, él será el representante de todas las voluntades y el guardián, el controlador que luchaba por mantener la paz, este hombre tendrá el derecho “a ponerle nombre a las cosas”. A través del contrato aceptaré que le entrego la labor de impartir justicia a una persona, quien hará las leyes y hará que ellas se cumplan y respeten. Este uno, este ser será el rey. Anterior a Hobbes el concepto de poder se extendía bajo el alero de la iglesia, es decir Dios le daba el poder al rey y este lo imponía sobre el pueblo. En cambio, la filosofía de Hobbes manifestaba que eran los súbditos quienes le daban el poder al rey a través de este contrato. El monarca recibe el nombre de Leviatán quien es una figura bíblica responsable de mantener el orden y representar la unión y la ley, la concentración del poder. Ya no hay más ley de Talión ahora la justicia está en manos del Leviatán. Lo único que queda como privado es la libertad de culto, por primera vez es separada la ley de la iglesia de la del estado. Si me sublevo al Leviatán, estoy atentando contra mi obligación de auto conservación redactada en mi primera Ley de Naturaleza, por lo tanto vuelvo a mi estado natural y sufro nuevamente la angustia de la muerte repentina y la guerra.

Rousseau tiene una visión del hombre natural muy distinta a la de Hobbes, presenta el cambio a la sociedad a través de una serie de pasajes, no se da tajantemente el cambio como en Hobbes que es solo a través de un contrato.

Hobbes dota al hombre natural de conceptos humanos a diferencia de Rousseau quien dice que nosotros ahora como somos hombres de sociedad entendemos lo que esos términos representan, pero el hombre natural no las conoce por lo tanto por ejemplo no puede haber sido egoísta. Rousseau no pone un concepto social al contexto del hombre en la naturaleza primaria, como Hobbes. Rousseau no pone un saber sobre otro saber, sino que intenta dilucidar de sus propias observaciones su pregunta del ¿cómo llegamos a vivir tal desigualdad en esta construcción humana llamada sociedad? Se divide la historia del hombre en Estado de Naturaleza y Estado Social. Primero para entender este estado de naturaleza debemos buscarnos en lo animal, aquí encontramos que los animales viven solos, un lobo que ve a otro lobo no lo recordará si es que por casualidad lo ve otra vez, además no sabrá que es lo que siente o le ocurre, con ello podemos deducir que el hombre también es un ser solo que no posee lenguaje, pues esto nace de una necesidad social, menos existe la propiedad privada pues no hay como establecerla como tal, no hay trabajo pues la naturaleza nos provee de alimentos y sacia nuestras necesidades y con ello entendemos que tampoco existe la acumulación de excedentes pues no es necesario. Rousseau llamó a este hombre “Hombre Salvaje” o “Buen Salvaje”, lo de “buen” no se refiere a que el salvaje haya sido un hombre bueno, no podía serlo puesto que tampoco existía el término maldad, no hay moralidad, este hombre no obedece a leyes sociales pues esta no existe, era un hombre feliz (como no serlo), bien dotado físicamente sin conciencia de muchas cosas, entre ellas de la muerte.

Rousseau plantea que el paso de este estado de naturaleza al estado social se dio por muchos acontecimientos entre ellos: El hombre en estado de naturaleza conoce el término de piedad que no es más que el sentimiento de repugnancia que siento por el sufrimiento del otro. Aquí aparece una diferencia con el animal pues este último cuando ve morir a otro animal no tiene conciencia de este otro, por lo tanto menos conciencia tiene de mi estado agónico y su sufrimiento. Uno de los eslabones que desata la condición social n el hombre es que somos los únicos que sufrimos por el sufrimiento de “otro”, pues este otro es el que me hace tener conciencia de mi y por lo tanto me hace tener conciencia de mi muerte y mi sufrimiento. Otro acontecimiento debe haber sido que en algún momento esta prospera naturaleza comenzó a escasear por algo, la sensación es que el lecho materno deja de proveer al bebé. Por lo tanto, el hombre que antes recogía peces en la orilla del río ahora necesita adentrarse en él por lo que le pide a otro hombre que lo ayude y lo acompañe, como ahora los peces están más hondos que antes necesita de un palo para tomarlos y así nacen los instrumentos y en la misma medida nace la técnica. Con esto el hombre se empieza a degradar físicamente y comienza a desarrollar Formas de Comunicación que luego serán la base del lenguaje. Para que exista el lenguaje debe haber repetición, necesidad y permanencia.

Al igual que Hobbes, Rousseau dice que el hombre en estado natural fue libre, claro que Hobbes ve esta libertad como algo catastrófico y Rousseau lo ve como algo bello que nos hacía felices.

El lenguaje es una técnica. Rousseau fue el primero en criticar la técnica y con ello a la ciencia, él dice que sin técnica fuimos mucho más felices, mientras más técnica conocemos o inventamos los humanos más infelices somos.

El último acontecimiento se produjo con el nacimiento de la Propiedad Privada, que nació tan simplemente como cuando un hombre dijo esto es mío y nadie le dijo que no que era de todos. A diferencia de Hobbes quien dice que la propiedad privada habría nacido como una sentencia del soberano.

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Filosofia

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